ALIMENTOS INOCUOS PARA TODOS

 

Varios alimentos comercializados en supermercados de Lima y Callao no son aptos para el consumo humano debido a la alta concentración de plaguicidas clasificados como sumamente peligrosos por los efectos que podrían ocasionar en la salud de las personas.

De acuerdo con la plataforma Salud con Lupa, a esta preocupante conclusión se llegó tras los análisis multirresiduos efectuados a una muestra de frutas y verduras expendidas en seis conocidos supermercados con presencia en varias ciudades del país.

Los dos laboratorios que llevaron a cabo los análisis hallaron carbofurano, metomilo, triazofos y fipronil, entre otras peligrosas sustancias, en muestras de tomates, apio, cebollita china, beterragas, fresas, pimiento y ají amarillo, alimentos cuyo consumo está muy extendido en el Perú.

La presencia de los químicos mencionados en concentraciones que superan los límites permitidos por la norma peruana constituye, sin duda alguna, un problema de salud pública, dado que los consumidores se hallan en riesgo de contraer alguna enfermedad grave por la exposición constante a productos contaminados.

Por tal motivo, es de suma urgencia que las autoridades tomen cartas en el asunto a fin de prevenir que esta situación continúe afectando la salud de la población.

Si bien el Servicio de Sanidad Agraria del Perú (Senasa) cumple con efectuar el monitoreo de alimentos agropecuarios, es necesario fiscalizar que los supermercados del país cumplan con garantizar la comercialización de alimentos inocuos y libres de sustancias que podrían, digámoslo claro, envenenar a las personas y hasta llegar a comprometer sus vidas.

Resulta inaceptable que se cumplan estrictos controles para exportar frutas y verduras de alta calidad a mercados internacionales, mientras que tal exigencia disminuye cuando se producen alimentos cuyo destino final es el consumo interno. Las normas sanitarias deben cumplirse en todos los sectores sin excepción.

Asimismo, los supermercados están en la obligación de ofrecer a la población alimentos que no ocasionen daño a las personas y para ello tienen que llevar a cabo todos los controles y seguimientos necesarios a sus proveedores sin importar que dicha tarea pueda implicar un sobrecosto a sus líneas de comercialización, el cual no debería trasladarse a sus clientes, pues se trata de un tema de salud pública.

Especialistas advierten que los plaguicidas no pueden eliminarse mediante el lavado doméstico de frutas y verduras, por más meticuloso que este sea, debido a que en muchos casos penetran en la estructura molecular. Por tal razón, y por el grave riesgo subyacente, la presencia de contaminantes en productos de consumo diario en las mesas de todos los peruanos es un asunto que debería generar intervenciones más enérgicas de nuestras autoridades competentes.

 


Autor: Editorial. Publicado en El Peruano, 12 de abril del 2023.