UNA JUEZA DE ESTADOS UNIDOS FALLA EN FAVOR DEL DERECHO A CRECER EN UN MEDIO AMBIENTE LIMPIO EN UNA DECISIÓN PIONERA

 

 

 

En una de las primeras decisiones de su tipo, una jueza de Montana ha dado la razón este lunes a un grupo de jóvenes ambientalistas en su derecho a crecer en un medio ambiente limpio. La togada, Kathy Seeley, una jueza de distrito, ha considerado inconstitucional los límites que las autoridades estatales han puesto a los reguladores ambientales locales en la otorgación de permisos a las compañías de combustibles fósiles. De acuerdo con el razonamiento de Seeley, el desarrollo de la industria no toma en cuenta el impacto que tienen las emisiones contaminantes en el cambio climático ni en la salud de los habitantes de una región. Es una decisión pionera en Estados Unidos, aunque se prevé que tenga poco impacto en una entidad controlada por el Partido Republicano.

El juicio comenzó en junio. Entonces, la jueza escuchó a 16 jóvenes, de entre 5 y 22 años, quienes promovieron una demanda en marzo de 2020 en contra de las autoridades estatales. El Congreso de Montana aprobó una serie de leyes que favorece a la industria del petróleo, gas y carbón, al mismo tiempo que se le metía freno al desarrollo de las renovables. Durante dos semanas, el grupo que promovió el caso testificó cómo el humo de los incendios forestales, el incremento de las temperaturas y la sequía en el Oeste han afectado la salud física y mental de los habitantes de la entidad, que tiene 1,1 millones de habitantes.

Entre las personas que testificaron se encuentran indígenas de tribus originarias, una familia de rancheros que ha visto disminuida su suministro de agua, jóvenes que han visto empeorar su cuadro de asma con los incendios y activistas climáticos. Uno de estos es Grace Gisbon-Snyder, de 19 años, originaria de la ciudad de Missoula, al este de Montana. “Hemos visto en los últimos años a quién ha elegido el Congreso de Montana. Han escogido el desarrollo de los combustibles fósiles, han preferido a las corporaciones sobre las necesidades de sus ciudadanos”, aseguró Gibson-Snyder en junio pasado.

En su fallo, la jueza ha argumentado que la Agencia de Protección Ambiental de Montana (MEPA por sus siglas en inglés) no ha hecho lo suficiente por regular a la industria contaminante. Esto, sigue la togada, porque el poder Legislativo le ha puesto límites a su poder, lo que ha disminuido su capacidad para acotar a las poderosas compañías de la industria. “Estos límites a MEPA están sujetos a un estricto escrutinio porque implican el derecho de los demandantes a un medio ambiente limpio y sano”, escribe Seeley. “La limitación de MEPA contribuye de una forma inconstitucional a la degradación y a la merma del medio ambiente estatal y a sus recursos naturales, lo que contribuye a profundizar las lesiones de los quejosos”, continúa la juez.

La decisión de Seeley no ha gustado a las autoridades locales. Una portavoz del Fiscal General de Montana, Austin Knudsen, lo ha considerado “absurdo” y calificado de show mediático, antes de revelar que la Fiscalía apelará la decisión. La oficina de Knudsen trató de descarrilar el juicio en varias ocasiones, quejándose de faltas al proceso. El Supremo estatal desechó las quejas del fiscal y permitió que el juicio se llevara a cabo tras más de tres años en desarrollo. Este lunes han cargado en contra de la jueza y su supuesta ideología de izquierdas.

El caso fue llevado a la corte por la organización ambientalista Our Children’s Trust, que ha presentado desde 2011 demandas similares en los Estados sin éxito. Montana, no obstante, contempla en su Constitución de 1972 que la conservación de un medio ambiente “limpio y sano” es una de las obligaciones de las autoridades estatales. Solo un puñado de Estados, entre los que se encuentran Pensilvania, Massachusetts y Nueva York, tienen protecciones similares al ambiente.

Montana no es una de las entidades que más gases invernadero produce, pero el juicio dejó claro que el incremento de los contaminantes y el calentamiento global afectan no solo a sus habitantes, sino a importantes fuentes económicas y de recursos naturales. Entre estos está el parque natural Glacier, que contiene glaciares que proveen un vital suministro de agua dulce a varias comunidades.

Julia Olson, la directora ejecutiva de Our Children’s Trust y una de las abogadas principales del caso, ha considerado el fallo de este lunes como un “enorme triunfo”. “En medio de la furia de los incendios en el Oeste, alimentados por la contaminación de los combustibles fósiles, el fallo de Montana es un hito que marca un punto de quiebre en los esfuerzos de una generación para salvar al planeta de los devastadores efectos del caos climático que han provocado los humanos”, ha dicho Olson, citada por Associated Press.

Los analistas no comparten el júbilo de Our Children’s Trust, pues consideran que es improbable que el fallo produzca acciones rápidas para proteger al ambiente. Debe ser el Poder Legislativo quien determine cómo convierte la decisión judicial en política pública. De momento, esto es improbable que suceda mientras el Congreso esté en manos de los Republicanos, quienes han favorecido a la industria de los contaminantes fósiles.